Uno de los mayores errores que cometen los artistas y otros creativos es firmar acuerdos sin un contrato escrito. Los acuerdos verbales son deficientes cuando surgen problemas de incumplimiento. Los artistas se encontrarán con los siguientes contratos en el curso de sus negocios:
Comisión o Tarifa por Contratos de Servicios
Los artistas se encontrarán con este tipo de contratos, ya sea que organicen una exposición de arte, creen una pintura o un mural por encargo o cualquier otra situación en la que se les pague por sus servicios. Estos contratos establecen el alcance del proyecto, las expectativas de ambas partes, la remuneración del artista, el cronograma del proyecto y las medidas correctivas en caso de incumplimiento, entre otras disposiciones importantes para proteger a ambas partes.
Contratos de licencia
Estos contratos son beneficiosos para los artistas, ya que proporcionan ingresos adicionales al licenciante. Un contrato de licencia otorga a otra parte el derecho a producir copias de la obra, cambiarla o modificarla, distribuirla o exhibirla públicamente. Estos contratos se celebran entre el licenciante (el artista) y el licenciatario (la parte que utiliza la obra) y estipulan los derechos del licenciante sobre la obra, la compensación del licenciatario, las compensaciones por incumplimiento y otras disposiciones para proteger la obra y a ambas partes.
Acuerdo garantizado
Este tipo de acuerdo es relevante cuando un artista recibe una subvención para completar un proyecto. El contrato estipulará el monto de la subvención y el cronograma de pago, la duración del proyecto, los requisitos del mismo y cualquier otra cuestión relevante para el proyecto y el pago.
Acuerdo de prestamo
Un artista se encontrará con contratos de préstamo cuando una institución le preste su obra para una exposición temporal. Estos contratos estipularán las fechas del préstamo, la responsabilidad del seguro, los procedimientos para el transporte de la obra y otras disposiciones pertinentes para el préstamo.
Acuerdo de consignación
Un contrato de consignación se celebra entre un artista y una galería cuando el artista proporciona obras de arte a la galería de forma gratuita para que esta las venda. En estos casos, la galería recibe una comisión por la venta de la obra, por lo que el porcentaje de la comisión y el precio de la obra son términos importantes del acuerdo. Otros términos pueden incluir la duración del periodo de consignación, la exclusividad para la galería y el artista, y los gastos de exhibición y comercialización de la obra.
Los artistas deben dejar por escrito los términos de sus contratos para evitar litigios y problemas en el futuro. Además, deben revisar cuidadosamente los términos de cada contrato y les conviene trabajar con un abogado para garantizar que sean justos.