Un NFT es un token no fungible. No fungible significa único; irrepetible; no intercambiable. Un token puede ser cualquier cosa digital (música, vídeos, tuits, etc.), pero la mayoría de los NFT más populares y que acaparan titulares son representaciones digitales de arte. Una unidad monetaria, como el dólar estadounidense o un bitcoin, es fungible: se puede intercambiar un dólar por otro dólar, o un bitcoin por otro bitcoin, y obtener algo prácticamente indistinguible del original. En cambio, los NFT son únicos: una obra de arte individual puede ser un NFT singular o una de muchas copias numeradas.
La mayoría de los NFT se crean o acuñan en la blockchain de la criptomoneda Ethereum, aunque muchas otras blockchains están implementando sus propias versiones. Han surgido varios mercados en línea relacionados con los NFT. Entre los mercados más populares se encuentran OpenSea, NBA Top Shot, Sorare y Nifty Gateway.
¿Qué puedo hacer con los NFT?
Si eres artista, puedes crear y vender NFT de tu obra en todo el mundo. Hay funciones que puedes activar para recibir un porcentaje de la venta cada vez que tu NFT se venda o cambie de manos. Esta función beneficia a los artistas cuya obra puede dispararse en popularidad (y valor) mucho después de la venta original.
Si eres consumidor, puedes comprar los NFT de tus artistas favoritos para apoyarlos económicamente. Los NFT suelen incluir derechos básicos de propiedad y uso, como la posibilidad de republicar la imagen. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el artista puede conservar los derechos de autor y de reproducción. Puedes conservar tus NFT para siempre o usarlos como inversión temporal y venderlos más adelante.
¿Existen usos prácticos para los NFT?
Se han hecho algunos intentos de conectar los NFT con objetos del mundo real. Por ejemplo, Nike patentó recientemente un método, llamado CryptoKicks, para verificar la autenticidad de las zapatillas deportivas mediante una plataforma NFT. Hay juegos que permiten usar NFT como objetos, como prendas, armas e incluso terrenos.
Los NFT se ejecutan en cadenas de bloques que consumen mucha energía, por lo que existe una posibilidad muy real de que la industria se vea frenada por preocupaciones ambientales. Otras preocupaciones a largo plazo incluyen el deterioro de la calidad de la imagen, formatos de archivo incompatibles, sitios web inaccesibles y, por supuesto, el olvido de contraseñas.