¿Qué fue la ley tributaria de 2017 y qué cambió para las filiales y las inversiones extranjeras de las corporaciones estadounidenses?
En 2017, el Congreso aprobó la Ley de Reducción de Impuestos y Empleos, que incluía disposiciones que reducían la tasa impositiva corporativa y otorgaban una reducción de impuestos a los hogares del 1% más rico. Un aspecto significativo de la ley fue sección 965, conocida como la disposición de repatriación, que modificó la tributación de las filiales extranjeras. Antes de la Ley, las ganancias de las filiales extranjeras de corporaciones estadounidenses solo gravaban los pagos de dividendos de la filial extranjera a la matriz estadounidense. Esto permitía a las empresas y residentes estadounidenses diferir los impuestos sobre las ganancias extranjeras manteniéndolas en el extranjero o programando estratégicamente el pago de dividendos. Se esperaba que el cambio generara 340 000 millones de dólares en ingresos fiscales durante los próximos diez años.
¿Por qué se apeló la parte de la Ley relativa a la repatriación?
En el caso Charles G. Moore y Kathleen F. Moore contra los Estados Unidos de AméricaUna pareja estadounidense impugnó la Ley tras ser objeto de una factura fiscal de 15,000 dólares vinculada a sus acciones en una empresa de la India. Los Moore invirtieron 40,000.00 dólares en la empresa en 2006 y nunca recibieron distribuciones. Argumentaron que su participación en la corporación nunca se había realizado, ya que las ganancias se retuvieron y reinvirtieron. En consecuencia, sostuvieron que el impuesto de repatriación no gravaba los ingresos reales. Tradicionalmente, los tribunales han sostenido que un evento de realización (como la venta de acciones o la recepción de dividendos) es necesario para que los ingresos sean gravables. Los demandantes impugnaron la Ley bajo la enmienda 16, que autoriza al Congreso a recaudar impuestos.
¿Qué decidió la Corte Suprema?
La Corte Suprema confirmó el impuesto a las filiales extranjeras, dictaminando que el Congreso tiene la facultad de gravar a personas y empresas con base en su participación en las rentas corporativas no distribuidas. El tribunal sostuvo que las rentas cumplían el requisito de realización porque fueron realizadas por la corporación. La decisión fue de 7 a 2, con el voto en contra de Thomas y Gorsuch.
¿Cuáles son las implicaciones de mantener el impuesto?
El fallo del tribunal se limitó a determinar si se reconocen los ingresos cuando provienen de una entidad extranjera a accionistas estadounidenses. Si bien la decisión no tiene un impacto inmediato significativo en el sistema tributario estadounidense, podría llevar a futuros tribunales a reconsiderar otras partes del código tributario. Este fallo podría tener consecuencias significativas para las ganancias no distribuidas de corporaciones y entidades tributarias de transferencia.
Actualmente, las empresas pueden reinvertir las ganancias en lugar de realizar distribuciones para retrasar el pago de impuestos, y los accionistas pueden posponer la venta de sus acciones para retrasar la obtención de ingresos imponibles. Esta decisión podría impulsar cambios en el código tributario, modificando cómo y cuándo los accionistas tributan por sus inversiones en EE. UU. Además, esto podría desincentivar a los inversores a invertir en entidades extranjeras en lugar de en entidades estadounidenses.