Los tiempos compartidos son una de las mejores maneras de tener una casa vacacional, pero también causan grandes dolores de cabeza en el derecho contractual. La mayoría de las veces, las personas firman contratos de tiempo compartido sin leer los términos y condiciones. Estos contratos pueden ser difíciles de entender y generar frustración cuando lo que se firma no es exactamente lo que se recibe. Aquí hay algunos consejos para evitar los dolores de cabeza que conlleva un contrato de tiempo compartido.
¿Qué es un tiempo compartido?
El tiempo compartido se presenta en diversas formas, siendo la más común la escritura de propiedad. En este tipo de tiempo compartido, la unidad vacacional es propiedad de la persona durante toda su vida, por un número determinado de años en el contrato, o hasta que la unidad sea vendida por el propietario. Además de este tipo típico de tiempo compartido, también existe la opción de derecho de uso por intervalos vacacionales. Este método de tiempo compartido vacacional es menos común, ya que la unidad se utiliza en un complejo turístico propiedad de un promotor. Las unidades del complejo se dividen por intervalos. Esto significa que varios propietarios pueden compartir la misma unidad, pero en diferentes épocas del año. Este método es menos común debido a las restricciones sobre cuándo se puede usar la unidad y los costos asociados con su mantenimiento y las cuotas de mantenimiento del complejo. Además, en lugar de mantener el "tiempo compartido" como un bien inmueble, la unidad se mantiene como un bien personal, lo que ofrece menos protección al propietario que si fuera un bien inmueble.
¿Qué tener en cuenta antes de firmar un contrato de tiempo compartido?
Primero, determine qué tipo de unidad de tiempo compartido es, si se trata de un tiempo compartido escriturado tradicional o de un derecho de uso con opción de intervalo vacacional. Después de determinar cuál de los dos tipos de tiempo compartido es, calcule el costo total del mismo o del plan vacacional. Hay costos que no siempre se anuncian al vender un tiempo compartido y que deben considerarse antes de firmar un contrato. Por ejemplo, la hipoteca, los gastos de viaje, las cuotas anuales de mantenimiento, los impuestos, los costos de cierre, las comisiones del agente y otros cargos varios que pueden marcar la diferencia entre obtener el tiempo compartido y otro tipo de propiedad vacacional. Tenga siempre en cuenta que las cuotas de mantenimiento y los impuestos aumentan anualmente y deben tenerse en cuenta al decidir comprar el tiempo compartido.
También considere investigar al desarrollador del tiempo compartido y si tiene buena reputación. Lea reseñas del lugar y las unidades antes de tomar una decisión definitiva. No actúe por impulso ni bajo la presión de los agentes de ventas; siempre es mejor revisar la documentación y ver si los beneficios superan los costos antes de firmar.
¿Estás atrapado con un tiempo compartido después de firmar un contrato?
Rescindir un contrato de tiempo compartido es difícil y, a menudo, complejo, si es que es posible. Sin embargo, existen maneras de rescindirlo sin tener que pasar por una batalla legal. Quienes poseen un tiempo compartido tienen opciones como alquilarlo en lugar de usarlo o venderlo en el mercado de reventa si desean deshacerse de él por completo. Incluso se puede regalar a un amigo o familiar si están dispuestos a asumir la pérdida del dinero gastado y liberarse de la obligación. Aunque no siempre es tan sencillo como parece. La mejor manera de gestionar un tiempo compartido y superarlo es revisar los términos y condiciones antes de firmar el acuerdo. Si ya tiene uno, consulte con un abogado para determinar cuál es la mejor opción.