Los servicios de streaming han aumentado en popularidad en los últimos años; con servicios populares como Spotify, Apple Music, Tidal y otros.
Estos servicios se conocen como "digitalmente interactivos" porque los usuarios pueden elegir qué escuchar. Generalmente, los servicios de streaming generan ingresos mediante (1) suscripciones de pago o (2) ingresos por publicidad. Por ejemplo, se puede escuchar música gratis en Pandora, pero la publicidad interrumpe la escucha. Por otro lado, si se paga una suscripción a Pandora, se puede escuchar sin publicidad.
Cada servicio de streaming calcula de forma diferente el salario de los artistas. La forma más común de pago a través de servicios de streaming implica el uso de una fórmula prorrateada o centrada en el usuario.
Una fórmula prorrateada calcula el pago mensual de regalías a cada artista. Para ello, se toman los ingresos totales de la compañía de streaming para ese mes, se dividen entre el número total de reproducciones de todos los artistas en esa plataforma y se multiplica el resultado por el total de reproducciones mensuales de ese artista. Esta es la fórmula que utilizan Spotify, Apple Music y la mayoría de los principales proveedores de servicios de streaming.
La fórmula centrada en el usuario calcula el pago mensual de regalías a cada artista según el consumo de escucha de cada suscriptor en ese mes. Por ejemplo, si pagas una suscripción de $10.00 al mes en una plataforma de streaming y en enero solo escuchas a Bad Bunny, el 100% de tu suscripción de ese mes se destinará a Bad Bunny y no se compartirá con otros artistas.